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AULA INIDRESS SOBRE EMPLEO Y CÁNCER DE MAMA
"Tengo pacientes de cáncer de mama a las que han echado porque no quieren calvas en la empresa"

De izq. a dch.: Valérie Dana, Jessica López Mateo, Andrea Hernández, Sonia Rozas y Anna Monroy. (M. A.)

Sonia Rozas, psiconcóloga de Ver and Ser, ha explicado que sigue existiendo un poderoso estigma que dificulta la reincorporación de las pacientes al mercado laboral
26/10/2017 11:45 h. imprimir


Miguel Ayuso Twitter email


Cáncer de mama Ginecología Empleo Psicología Aula Inidress

El 80% de las mujeres que reciben un diagnóstico de cáncer de mama se ven obligadas a dejar su trabajo y, tras el tratamiento, casi la mitad no logra volver al mercado laboral. Como explica Valérie Dana, directora de la revista La vida en rosa, las mujeres con cáncer de mama sufren un triple estigma: como pacientes, como mujeres y, generalmente, como personas mayores de 45 años. Circunstancias todas ellas que dificultan encontrar trabajo.

El cáncer siempre se asocia a la muerte, y los empleadores no quieren en el equipo a nadie que recuerde esta cruda realidad
Dana ha sido la moderadora de una nueva edición del Aula Inidress, que ha versado sobre las herramientas necesarias para volver a encontrar un trabajo tras haber sufrido cáncer de mama. Como han apuntado las profesionales presentes en el Aula, la actitud y la autoestima, hacen mucho. Pero no siempre son suficientes.

En opinión de Sonia Rozas, del equipo de psiconcología Ver and Ser, “la realidad es que hay gente que tiene las mismas ganas y la misma actitud pero se encuentran que las empresas no las reciben de la misma manera que a ti. Tengo pacientes a las que han echado porque no quieren calvas en la empresa y a otras a las que les han pedido un informe del doctor que les garantice que no van a fallecer en menos de tres años. Está totalmente fuera del marco legal, pero es una realidad que es palpable”.

Rozas cree que el cáncer siempre se asocia a la muerte, y los empleadores no quieren en el equipo a nadie que recuerde esta cruda realidad que a todos nos va tocar vivir. Pero las pacientes de cáncer de mama no solo tienen que convivir con este estigma, además tienen que luchar con el machismo que impera a todos los niveles.

Un machismo que, como asegura Jessica López Mateo, CEO de Mujer a Mujer, muchas veces proviene de la propias mujeres: “Al final todo el mundo nos mira con el tema del embarazo, que es el mismo esquema del cáncer. El plantearse que no te puedan contratar porque estás en edad de tener hijos me parece absurdo. En nuestro equipo somos todas gente joven, la mayor cumplió 39 años, todas han sido mamás y no creo que sea un problema. Lo que es importante es que mostremos responsabilidad”.

El Aula ha contado con la participación de pacientes y profesionales. (M. A.)


DOS PROYECTOS PARA ROMPER EL ESTIGMA
López Mateo lidera junto a su madre, Pilar Mateo, Mujer a Mujer, un proyecto dedicado a la inserción laboral y al reciclaje profesional de mujeres de más de 45 años, a través de la comercialización de la marca de dermocosmética Shichi.

“Lo que hacemos es ofrecer a las mujeres la oportunidad de empezar un negocio, ayudadas por nosotras”, explica López Mateo.” Tenemos convenios con varios bancos e intentamos que no asuman muchos riesgos, los asumimos nosotras. Lo que hacemos es darles formación técnica, legal, y técnica comercial. A día de hoy hemos formado a 60 mujeres, algunas han montado negocios independientes, otras siguen con su formación y otras están con nosotros”.

Ambas iniciativas, coinciden sus creadores, se basan en empoderar a las mujeres para que sean responsables de su destino
A las mujeres también está dirigido Ver and Ser, el proyecto que lidera Sonia Rozas, junto a Andrea Hernández y Anna Monroy. Estas tres jóvenes psiconcólogas detectaron que nadie se había preocupado por orientar a las pacientes de cáncer de mama a la hora recuperar su autoestima ante la falta de pelo. “Junto a una compañera y un diseñador creamos una guía de peinados para las mujeres que sufrían alopecia”, ha explicado Hernández. “Es una forma de sentirse guapa”.   

En la actualidad Rozas, Hernández y Monroy imparten sus talleres en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde se conocieron mientras cursaban el máster de Psiconcología y Cuidados Paliativos de la Universidad Complutense de Madrid, pero planean llevar su proyecto a otros centros sanitarios y asociaciones de pacientes.

Ambas iniciativas, coinciden sus creadores, se basan en defintiva en empoderar a las mujeres para que sean responsables de su destino y se hagan valer en una sociedad que sigue excluyéndolas.