Universitarias y prostitutas, ¿necesidad o vocación?
Fecha de publicación: 9 mayo, 2022 - Autor: Álvaro Delgado

Universitarias y prostitutas, ¿necesidad o vocación?

En los años 90, el boom de las carreras universitarias entró de lleno en España, un país que por fin parecía estar modernizándose de verdad y buscando su sitio en la nueva Europa. Los jóvenes nacidos al final de la dictadura, o incluso ya en democracia, tenían un futuro prometedor por delante. El estado había apostado fuerte por mejorar las infraestructuras educativas, y el acceso a la universidad ahora era más sencillo que en épocas pasadas. Los padres de esa generación, conscientes de lo complicado que era para ellos mismos obtener un buen futuro, no dudaban en inculcar a sus hijos la necesidad de estudiar mucho. Tener un título universitario significaba asegurar el futuro, o al menos eso se pensaba en aquel momento. A finales de la década siguiente, las crisis económicas y la situación desesperante del país llevó a muchos universitarios a plantearse si aquello era realmente lo que querían hacer.

El acceso más sencillo y directo a una carrera también supone, a posteriori, una devaluación de esos títulos. Ya no vas a ser un graduado entre 100, sino entre 1000, y la competencia es durísima. Los sueldos se estancaron, y la diferencia entre un licenciado universitario y un graduado en formación profesional ya no era tan grande. Sin embargo, la Universidad sigue siendo el objeto primordial para muchos en sus años estudiantiles. Sea por vocación, por el deseo de estudiar una carrera concreta o sencillamente, porque la idea de “es lo que hay que hacer” sigue muy presente en nuestras vidas. Las cosas han cambiado mucho desde aquella época, y ahora los planes de estudio incluyen masters de especialización, pero la preparación sigue siendo insuficiente. El acceso al mercado laboral está cada vez más complicado, ya que las empresas buscan a personas con experiencia, algo que estos jóvenes todavía no tienen. Muchos han tenido que emigrar a otros países en busca de un futuro mejor, o terminan en puestos poco cualificados después de estudiar dos carreras y hablar tres idiomas. Por eso tampoco nos extraña que en muchas ocasiones, las universitarias busquen alternativas laborales menos usuales para ganar dinero…

Razones para legalizar la prostitución
Fecha de publicación: 3 noviembre, 2021 - Autor: Álvaro Delgado

Razones para legalizar la prostitución

La prostitución es un trabajo tan antiguo como el propio ser humano, y puede que incluso existiera antes de que se formaran las primeras sociedades tal y como las conocemos. Un oficio que evidentemente ha ido evolucionando a lo largo de los años, pero que siempre ha estado marginado, como si fuera algo prohibido. De hecho, en muchos países el sexo de pago es ilegal y está perseguido, tanto para quien lo ofrece como para quien lo consume. La abolición de la prostitución es una de las banderas que muchos gobiernos enarbolan, en nombre del progreso, la salud social y la mejora en las condiciones de vida de las mujeres que tienen que emplearse en este tipo de servicios. Existen todavía redes de esclavitud sexual y eso es irrefutable. Sin embargo, la mayoría de las mujeres que se dedican a la prostitución lo hacen por voluntad propia. Acuciadas por la falta de dinero y ocasiones laborales, es posible, pero como en cualquier otro trabajo.

Las condiciones de las trabajadoras sexuales, sin embargo, son absolutamente demenciales. En aquellos países donde la prostitución no es legal, carecen de todo tipo de derechos laborales, su seguridad siempre está puesta en duda… La marginalidad a la que han sido acorraladas las escorts durante siglos sigue hoy en día más en boga que nunca. La sociedad sigue avanzando, y al menos ya plantea el debate sobre la legalización de este oficio. Algo que ha ocurrido ya en muchos países del mundo, tanto en Europa como en América y Asia, pero que sigue sin ser la norma general. La prostitución siempre ha sido un tema muy polémico, cuyos debates derivan siempre en generalizaciones, como que todas las prostitutas son esclavas sexuales. La realidad es muy diferente, y como suele ocurrir, también bastante compleja. En este artículo, nosotros hemos querido recoger algunas de las razones que esgrimen aquellos que abogan por legalizar la prostitución. Porque siempre es bueno conocer las dos caras de la moneda en cualquier debate.

La prostitución y los problemas sanitarios en el pasado
Fecha de publicación: 26 agosto, 2020 - Autor: Álvaro Delgado

La prostitución y los problemas sanitarios en el pasado

Hoy en día es muy habitual encontrar mujeres de compañía ofreciendo servicios sexuales en Internet. Tanto en esta web, como en otros portales especializados pueden encontrarse decenas de anuncios de prostitutas en Manresa.

Sin embargo, hubo un tiempo en el que la prostitución en esta localidad estuvo en el punto de mira. La controversia se había generado debido al incremento de casos de SIDA en esta pequeña ciudad catalana.
La preocupación porque la población lo contrajera y enfermara de gravedad era latente. Tanto fue así que el Alcalde de aquel entonces, Juli Sanclimens Genescà, quien falleció a los 84 años de edad este mismo año, hizo unas declaraciones que alertaron a la población: “La mayoría de las prostitutas de Manresa son portadoras del virus del SIDA”.

Las consecuencias de las declaraciones de Sanclimens llegaron hasta tal punto de que los clientes se sintieran enormemente intimidados ante la posibilidad de tener un encuentro sexual con una meretriz.

Brecha salarial de género ¿verdad o mito?
Fecha de publicación: 3 diciembre, 2019 - Autor: Álvaro Delgado

Brecha salarial de género ¿verdad o mito?

Hombres y mujeres son, han sido y será siempre muy diferentes. No solo en el sentido biológico, sino también en el identitario, por nuestros propios roles de género, que muchos escogen, pero que en su gran mayoría ya vienen impuestos. En pleno siglo XXI todavía tenemos que aguantar que haya “trabajos de hombre” y “trabajos de mujer”, como si cualquier persona no fuera lo suficientemente capaz de realizar cualquier tipo de trabajo, siempre que se prepare para ello. Todavía hay gente que tuerce el gesto cuando ve a una mujer conduciendo un taxi o un autobús, algo que a estas alturas no debería llamar la atención y mucho menos ser motivo de enfado, como tampoco lo es encontrar a costureros o enfermeros hombres.

Las diferencias de género se han visto expandidas de manera natural a sectores en los que no deberían existir, porque no tienen realmente sentido. El laboral es uno de ellos, uno de los más importantes de hecho, y que normalmente centra la lucha de los colectivos feministas para lograr una verdadera igualdad, no solo de derechos sobre el papel, sino en la realidad, en los puestos de una empresa, en el acceso a mejores condiciones laborales, a puestos más importantes, de mayor responsabilidad. El llamado techo de cristal, que no se ve pero que está ahí, parece impedir que las mujeres, como género y más allá de algunos casos aislados, puedan llegar a estar en los mismos puestos de importancia que los hombres. Y una de las consecuencias más claras de esto es la brecha salarial, para muchos un mito inexistente, para otros una realidad que sufren día a día, no solo dentro de trabajos cualificados, sino también d otros que no lo son tanto y que normalmente están ocupados, oh sorpresa, por mujeres.