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NUEVA EDICIÓN DE 'DIÁLOGOS INIDRESS'
Piden una mayor concienciación frente al suicidio para poder salvar hasta 4.000 muertes anuales

Javier Jiménez, Andoni Anseán, Enrique Martín y José Luis Ayuso, en la sede de Inidress momentos antes del debate. (Joana Huertas / Sanitaria 2000)

Es la primera causa de muerte no natural, duplica los accidentes de tráfico y aún así sigue abordándose como un tema tabú. Mayor concienciación poblacional y un Plan Nacional podrían frenar estas cifras
08/05/2017 14:30 h. imprimir


Marta Escavias de Carvajal Twitter email


Diálogos Inidress suicidio

Hablar sobre el suicidio en España es todavía un tema tabú, rodeado de estigma y que suele generar inquietud entre los que lo abordan. Sin embargo, la realidad es que se trata de un problema social que causa cerca de 4.000 muertes anuales en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Su prevención no es tarea fácil, pero normalizar la situación para poder fomentar la prevención podría ayudar a disminuir el número de casos. Así lo pusieron de manifiesto los expertos reunidos en una nueva edición de Diálogos Inidress bajo el título de El suicidio en España: cómo abordarlo y cómo prevenirlo.

primera causa de defunción no natural
La prevalencia del suicidio se ha mantenido constante en los últimos años al reducirse otras causas de muerte y se  ha colocado como la primera causa de defunción no natural. "El principal problema es que hay rangos de edad, como en los varones jóvenes, donde parece que la incidencia es más elevada”, apunta José Luis Ayuso, director del departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

Los suicidios duplican el número de accidentes de tráfico, según el INE
Ahora bien, el problema pasa porque hay muertes que parecen ser más importantes que otras. Por poner un ejemplo, "por accidentes de tráfico se mueren 1.800 personas al año, por violencia de género 50 y la concienciación social en estas causas es mucho mayor”, asevera Andoni Anseán, presidente de la Fundación Salud Mental de España.

En concreto, el número de suicidios en España alcanzó un récord histórico en 2014 por tercer año consecutivo e incluso duplicó la cifra de fallecidos por accidentes de tráfico. En total,3.910 personas se quitaron la vida la mayor cifra registrada desde 1980, cuando el INE comenzó a difundir esta información. 

Pero estos datos no son del todo reales, alerta Javier Jiménez, presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio, porque “en estos registros no se suelen tener en cuenta todas las cifras que registran los Institutos anatómicos forenses”.

Otro problema, añade, es que “para demostrar un suicidio tiene o que haber un testigo o que el afectado dejase una nota antes de morir”. Y cuando esto no ocurre no se cataloga como suicidio, por lo que muchos casos quedan sin documentar.

Andoni Anseán explica por qué el suicidio es el problema más importante de salud pública de España. (J. H. / Sanitaria 2000)


abordaje personalizado
Pero, ¿qué motivo puede llevar a una persona a querer poner punto y final a su vida? La respuesta es compleja. Los expertos coinciden en señalar que el abordaje debe ser muy personalizado, porque hay tantas motivaciones como suicidios.

El 80% de afectados tenía algún tipo de patología mental, como depresión
En los últimos años, algunos han sugerido la crisis como principal motivo. “Poner el foco en las cifras del paro es una versión reduccionista y simplificaría la magnitud del hecho”, critica Ayuso. Para él, lo relevante es que “se trata de un motivo de mortalidad muy elevado entre la población”.

Entre los factores comunes que sí se podrían apuntar se halla la desesperanza o la sensación de soledad que suele desencadenar en una enfermedad mental. Según los pocos datos oficiales que existen al respecto, el 80 por ciento de las personas que mueren tienen una patología mental diagnosticable.

“Hay que estudiar las evidencias y observar qué ocurría en las personas fallecidas”, esgrime Ayuso. Es más, añade, muchas de ellas suelen presentar cuadros de depresión, esquizofrenia o trastorno bipolar, patologías que "tienen un abordaje que bien podría evitar estos deseos de fallecer", sugiere.

Contrario a esta opinión se muestra Jiménez quien indica que si se enfoca solamente como un trastorno mental “estaríamos estigmatizando”. Estudios realizados en la Comunidad de Madrid señalan que el 80 por ciento de las personas que habían intentado suicidarse y habían sido atendidas en diversos hospitales posteriormente no asistían a la primera cita que se le
proporcionaba en su centro de Salud Mental correspondiente, aunque fuesen sujetos de atención prioritaria, ya que quizás pensaban que iban a ser tratados con psicofármacos cuando consideraban que no los necesitaban.

Ayuso insiste en que aunque no en todas las personas se puede establecer un vínculo de patología mental, también es cierto que muchas veces existe pero ni se trata ni se reconoce. “Para mí tratar esta relación significa sentar unas bases para afrontar un problema”.

Ahora bien, de aquí deriva otra situación complicada: el colapso de los centros de salud mental y la poca formación de muchos profesionales en el ámbito del suicidio.

Enrique Martín, del Consejo General de la Psicología, apunta la necesidad de integrar a estos profesionales en AP. (J. H. / Sanitaria 2000)


apoyo psicológico  
Para cambiar esta realidad Enrique Martín, portavoz del Consejo General de la Psicología, sugiere la incorporación de los psicólogos en el abordaje de estas personas. “Debemos facilitar a los pacientes un seguimiento psicológico como ya están haciendo en otros países como Gran Bretaña con resultados muy favorables”.

El mayor índice de riesgo son los intentos de suicidio, pero deben valorarse
El mayor índice de riesgo son los intentos previos de suicidio, pero hay que valorar muy bien si realmente son intentos o llamadas de atención de los que las cometen. Cuando hay un intento se debe derivar al sujeto hacia una atención especializada, que en el caso de España es un psiquiatra.

A nivel escolar, matiza Martín, también se debería actuar, “ya que como bien se ha apuntado los adolescentes suelen ser el grupo más vulnerable”.

Más que explicar el fenómeno del suicidio, la respuesta está en abordar cada uno de los casos y, a día de hoy, "el Sistema Nacional de Salud no parece estar preparado”, argumenta Anseán. Es decir, “aunque desconozcamos un porqué hay que ser sensibles al problema para saber tomar cartas en el asunto”, apostilla.

Javier Jiménez asegura que la sociedad no da importancia que debiera a los suicidios. (J. H. / Sanitaria 2000)

necesidad de un plan nacional 
Según los expertos el incremento de casos en los últimos años es de suficiente magnitud para que las instituciones púbicas trabajen en planes de prevención. De hecho, haría falta la creación de un Plan Nacional en prevención del suicidio.  

En la actualidad
no existen proyectos de prevención
a nivel estatal 
“Es importante tomar conciencia del problema en la sociedad, porque se puede hacer mucho más de lo que se está haciendo ahora mismo”, indica Ayuso. El psiquiatra insiste en que debe ser un plan donde todos los agentes sociales y administraciones estén implicados conjuntamente. "Hay que navegar hacia unos máximos", sugiere. 

Sin embargo, en España y a diferencia de otros países como Noruega, Suecia, Dinamarca o Reino Unido, todavía no existen proyectos de prevención estatal de este tipo. “Las prestaciones sanitarias las tiene el Ministerio, por lo que es no tan fácil hacer el planteamiento”, lamenta Anseán.

Hasta ahora las únicas referencias son iniciativas puntuales en la Comunidad de Madrid, Cataluña y Navarra. Recientemente se han sumado a este trabajo Galicia y la Comunidad Valenciana. También hay algunas autonomías que dentro de su Plan de Salud Mental están incluyendo un apartado sobre suicidio, aunque "es pronto para hablar de conclusiones, porque todo es bastante nuevo y no se puede evaluar”, explica Anseán.

La poca visualización del suicidio está ligada también a la escasa aparición de esta problemática en los medios de comunicación. En este sentido, los especialistas coincidieron en señalar que los medios tienen que hablar de esta situación de manera rigurosa con el fin de eliminar la opinión equívoca y generalizada de que las informaciones sobre suicidios pueden arrastrar nuevos casos. "El suicidio o se previene o se llora", matiza Anseán. Por lo tanto, su normalización es la clave para la concienciación poblacional.