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LA UNIÓN ENTRE CIENCIAS SOCIALES Y MEDICINA ES FUNDAMENTAL
"No podemos recomendar políticas basadas en que todo es responsabilidad del individuo"

La nueva presidenta de la SEE, Carmen Vives.

Por primera vez en la historia, la Sociedad Española de Epidemiología está presidida por una socióloga, la doctora Carmen Vives, que ha respondido las preguntas de Responsabilidad Sociosanitaria
02/10/2016 20:15 h. imprimir


Miguel Ayuso Twitter email


Epidemiología Sociedad Española de Epidemiología Salud Pública

En 1854 se produjo en Londres el brote de cólera más violento de la historia de Inglaterra. Aproximadamente 700 personas fallecieron en el barrio de Soho en menos de una semana, en un área de apenas medio kilómetro de diámetro.

La epidemia podría haber ido mucho más allá, pero el doctor John Snow logró, mediante el uso de mapas, identificar la fuente de la infección: una bomba de agua contaminada con heces. Pero este no fue su único logro; el trabajo de Snow, considerado la primera investigación propiamente epidemiológica de la historia, logró convencer al gobierno inglés de la necesidad de crear un  sistema de saneamiento. Una medida de higiene que poco a poco se fue extendiendo a todas las ciudades euroepas.

Si se quiere trabajar para favorecer la salud no solo tenemos que pensar en política sanitaria
La epidemiología, donde se dan la mano la medicina y las ciencias sociales, ha evolucionado enormemente desde su nacimiento, pero su objetivo sigue siendo a grandes rasgos el mismo: estudiar la dinámica de salud en las poblaciones para establecer políticas que logren que esta se desarrolle favorablemente. Y hoy en día, aunque se sigue preocupando de la evolución de las enfermedades infecciosas, es una herramienta indispensable para establecer políticas de Salud Pública que eviten, por ejemplo, que enfermemos trabajando (o por no trabajar).

La Sociedad Española de Epidemiología ha celebrado su XXXIV congreso en el que, por vez primera, se ha elegido como presidente de la institución a una socióloga, la doctora Carmen Vives, profesora de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Alicante. Con motivo del nombramiento, la doctora responde a las preguntas de Responsabilidad Sociosanitaria sobre el futuro de la especialidad, su utilidad como herramienta para tomar decisiones políticas, y cómo las sociedades científicas pueden contribuir (o no) a mejorar nuestra salud.

PREGUNTA. Su último congreso llevaba como lema “Epidemiología para la salud en todas las políticas”. ¿Qué implica la elección de este eslogan?

RESPUESTA. Realmente si se quiere trabajar para favorecer la salud de toda la población no solo tenemos que pensar en políticas estrictamente sanitarias, sino acoger un concepto de salud mucho más amplio: esa idea de que salud son indicadores de salud, pero también de bienestar. Además los factores que afectan a la salud tienen que ver con cosas que van más allá de lo que es el sistema sanitario. El sistema sanitario está ahí, y es importante, pero hay otros asuntos más amplios que también afectan a la salud.

P. En el congreso presentó una conferencia titulada “Cómo las políticas nos hacen enfermar”. ¿En qué medida está influyendo la actual situación política en la salud de los españoles?

R. Respecto a la situación política, ligada a los partidos, hicimos una declaración conjunta con la SEE cuando estábamos en la época de las primeras elecciones. El lema era “protege tu salud con tu voto”. Era una declaración de grandes temas: obesidad, nutrición, tabaco, violencia de género.... Eran grandes temas sobre los que nosotros indicábamos a los partidos qué aspectos debían indicar en sus propuestas o programas electorales. En la medida en que no tenemos un Gobierno estas cosas quedan aletargadas.

Está claro el efecto negativo de la crisis económica en indicadores de salud mental, suicidio...
Luego está el tema de la crisis económica. Desde finales de 2007 se han estado generando en el ámbito de la Salud Pública multitud de estudios epidemiológicos que dejan claro el efecto negativo de la crisis económica y del paro en particular en indicadores de salud mental, suicidio... Esto ha quedado demostrado. Hay otros indicadores sobre los que no hay un acuerdo entre los estudios, algunos muestran una relación y otros no. Son indicadores que a veces se ven influidos por la protección social que tienen los países. En la medida en que estemos en un país en el que se responde a la crisis económica con una protección en la situación de desempleo se generan unos efectos de salud que son diferentes a los países en los que esto no existe. Para esos otros indicadores para los que hay resultados dispares lo que sí se ha demostrado es que el nivel de protección social está influyendo muchísimo en los resultados. 

P. Un nuevo estudio, realizado en 54 países de todo el mundo, afirma que un 3,8% de todas las muertes se debe a que la sociedad pasa más de tres horas al día sentada. ¿Es ya el sedentarismo el riesgo laboral más importante al que nos enfrentamos?

R. Bueno, el sedentarismo obviamente influye, pero el tema de la nutrición también. Algo que se está desarrollando, a lo que apunta la epidemiología también, es tratar de identificar lo que denominamos las grandes causas de carácter estructural, que tienen que ver con las políticas, con las condiciones laborales.

Desde mi punto de vista el sedentarismo obviamente está relacionado con la mortalidad, porque es un factor de riesgo de la obesidad, que en sí mismo es factor de riesgo de muchísimas enfermedades. Pero no nos podemos quedar ahí, porque si nos quedamos ahí lo que hacemos es culpabilizar a la gente, cuando sabemos que no es real. Lo que hay que hacer es buscar las causas del sedentarismo, y esto tiene que ver con las condiciones laborales de las personas, con el acceso a la práctica de ejercicio físico, y tiene que ver también con la política urbanística, por ejemplo. ¿Hasta qué punto están las ciudades comprometidas para luchar contra el sedentarismo? Hay estudios que plantean que la actividad física diaria de la población aumenta en aquellos lugares donde hay espacios donde se puede hacer ejercicio. Si vivo en un barrio con mucha criminalidad no voy a salir a pasear, porque no me voy a sentir segura, y al hacer ejercicio físico, que es bueno para mi salud, la pongo también en riesgo porque estoy en un entorno de conflicto.

Desde la epidemiología somos responsables de apuntar a esas otras causas que hay que hacer visibles. Si al final nos quedamos en esa conclusión nos vamos a limitar a recomendar políticas basadas en que todo es responsabilidad del individuo.

¿Quién forma la Sociedad Española de Epidemiología?

P. Según el último macroestudio Global Burden of Disease, la dieta es, en conjunto, el factor de riesgo que más incapacidades y muertes causa en el mundo desarrollado. La mayoría de estudios de nutrición son de carácter epidemiológico, pero ahora parece que muchos de los consejos nutricionales que se habían dado no eran de todo acertados. ¿En qué cree que se ha fallado?

R. Durante el Congreso hubo una mesa muy interesante que precisamente apuntaba hacia uno de los factores que pueden haber influido en este tipo de cosas. Se está demostrando cómo la industria ha influido en la ciencia y obviamente debemos luchar contra ello.  Se ha demostrado cómo durante años la industria del azúcar refinada ha influido para que todos los estudios epidemiológicos apuntaran a las grasas saturadas como el factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y no tanto el consumo de azúcar.

Desgraciadamente, las puertas giratorias también existen en el científico
Con la lucha que desde las sociedades científicas, pero también desde las instituciones sanitarias, se está haciendo por la transparencia y la declaración de los conflictos de intereses, ahora los conocemos. Este tipo de ejemplos de presión de la industria, en este caso la alimentaria, sobre la investigación a través de financiación y becas, hacen posible que se hagan estudios con resultados sesgados. No es el único asunto en el que ha influido la industria. Esto pasó con el tabaco, con Philip Morris, para desviar la relación hoy tan evidente entre el consumo de tabaco y multitud de problemas de salud.

P. ¿Qué pueden hacer las sociedades científicas para arreglar esto?

R. Las sociedades científicas pueden hacer una labor hacia fuera, hacia la población, actores políticos y otros investigadores, y hacia dentro, realizando una gestión interna de la sociedad acorde. Hacia afuera una herramienta que tenemos en las sociedades son los grupos de trabajo, donde la propia sociedad científica favorece que las personas que trabajen en asuntos parecidos se aúnen, pero no para que se hagan más estudios, eso ya lo hacemos en nuestros centros de trabajo, sino para hacer declaraciones y posicionamientos. Esto es una herramienta que utilizamos las sociedades en general, y nosotros en particular hemos utilizado bastante, para denunciar este tipo de situaciones cuando se producen.

PCarmen Vives, en el perfil de su Twitter. (@cvivescases)

Y hacia dentro es con el ejemplo. Hace tres años tuvimos una iniciativa de la SEE para promover que todas las personas asociadas, sobre todo aquellas que formamos parte de la junta, hiciéramos una declaración de conflictos de interés y la hiciéramos pública. Nuestra sociedad está formada por personas que con bastante frecuencia no encuentran que tengan conflictos de interés porque no tienen una relación monetaria directa, por ejemplo, con la industria alimentaria. Pero ese no es el único tipo conflicto de interés, nuestra sociedad y las personas que forman parte de ella pueden estar relacionadas con instituciones, incluso públicas, que en un momento dado, y depende de lo que estén haciendo, pueden situarles en un conflicto de interés. Esa es una estrategia interesante, en la medida en que si hacemos esto dentro tendríamos capacidad para extrapolarlo fuera. La gente que forma parte de la sociedad de manera voluntaria también trabaja en puestos de decisión: en universidades, instituciones sanitarias, observatorios, centros de vigilancia epidemiológica...

P. ¿Estás buenas prácticas deberían extenderse lo que podríamos llamar "puertas giratorias" en el mundo de la ciencia? A nadie se le escapa el movimiento de personal entre sociedad, instituciones científicas y administración...

R. Esto se ha comentado y se ha criticado. Obviamente esas puertas giratorias desgraciadamente también existen, no solo en el ámbito político, sino en el científico. 

P. ¿Cuáles son sus principales objetivos como presidenta de la SEE?

R. Hace dos años, dentro de la SEE, elaboramos un plan estratégico en el que salieron como ejes principales el tema de la transferencia, ser capaces de generar transferencia de conocimiento, trasladar a la población y a los tomadores de decisiones claves la evidencia que se genera en nuestra sociedad; participación, al interior y exterior de la sociedad, con respecto a la población; equidad, para lograr que en el interior de nuestra sociedad científica haya cierto equilibrio, pues es multidisciplinar, multiprofesional y hay que equilibrarla en términos de participación; y transparencia, pero no solamente con la declaración de conflictos de interés, si no hacer a la sociedad científica sostenible económicamente, pero financiada con fuentes éticas con una responsabilidad social sociosanitaria demostrada.