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EL OBJETIVO ES OFRECER MÁS Y MEJOR INFORMACIÓN
Los científicos españoles llegan a un acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en laboratorio

Dos tercios de los animales utilizados en laboratorio son roedores. (Mycroyance)

La Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce) invita a los centros de investigación a comunicar cuándo, cómo y por qué se utilizan animales en los experimentos
20/09/2016 17:20 h. imprimir


Miguel Ayuso Twitter email


Investigación Ciencia CSIC Cosce

La Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce) ha presentado hoy en Madrid un acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en experimentaciones científicas.

El texto, que fue aprobado por la junta de gobierno del Cosce el pasado 7 de junio y cuenta con el respaldo de la Asociación Europea de Animales de Experimentación (EARA), se vertebra en torno a cuatro acciones: hablar con claridad sobre cuándo, cómo y por qué se usan animales en investigación, proporcionar información adecuada a los medios y a la sociedad, promover iniciativas que generen mayor información sobre el tema, y, por último, informar anualmente sobre el progreso del acuerdo.

Al acuerdo de transparencia se han adscrito 90 organizaciones
Aunque la investigación con animales en Europa está muy regulada, y es supervisada por diversos comités de bioética, la organización que representa a los científicos cree conveniente profundizar en la transparencia sobre su uso, algo que “contribuye a mantener un nivel de entendimiento aceptable en la sociedad”.

“Hasta ahora, el uso de animales en experimentación era algo que nos incomodaba y que no solíamos tratar”, ha señalado Lluís Montoliu, investigador y miembro del comité de ética del CSIC, durante el acto de presentación del texto en la Residencia de Estudiantes de Madrid. “Gracias a este acuerdo, ya podemos sentirnos cómodos a la hora de enfrentarnos a estos temas. Para la medicina, el uso de animales en la fase de experimentación es vital para la obtención de nuevos medicamentos que nos ayuden a tratar mejor las enfermedades”.

Al acuerdo de transparencia se han adscrito 90 instituciones, entre ellas el propio CSIC y sus centros de investigación, veinte universidades públicas y un gran número de sociedades científicas. En palabras de los ponentes, hay también “muchas empresas que están ya en contacto con la Cosce para unirse en los próximos meses”, pues de momento solo cinco se han sumado al acuerdo, en el que también se espera que participen hospitales y asociaciones de pacientes.

De izq. a dch.: Emma Martínez, responsable de comunicación de EARA; Miguel García, miembro de comité de ética del CSIC; Juan Lerma, coordinador del grupo de trabajo de la Cosce; Javier Guillén, director para Europa y América Latina de AAALAC y Lluís Montoliu, investigador del CSIC. (M. A.)   


“NO TIENE SENTIDO DISCUTIR CON LOS ANIMALISTAS”
Para elaborar el acuerdo, la Cosce se ha basado en el Concordato de Transparencia sobre la Experimentación con Animales del Reino Unido, que se implementó en 2014 tras un proceso de consulta entre científicos, instituciones de investigación y organizaciones en defensa de los animales, las más beligerantes con respecto a esta práctica.

“Los animalistas dan información sesgada sobre el verdadero uso de animales en experimentación”
Juan Lerma, profesor de investigación del CSIC y coordinador de la Comisión de Estudio del Uso de Animales en Investigación Científica de Cosce ha sido muy crítico con estas organizaciones y, de hecho, ha recalcado que “esta iniciativa se ha dado tras la aparición de movimientos animalistas que dan información sesgada sobre el verdadero uso de animales en experimentación”.

Preguntado por la posibilidad de llegar a acuerdos con organizaciones como el Partido Animalista (PACMA), el investigador se ha mostrado muy poco optimista: “Mi experiencia, porque ya lo he hecho, es que no tiene mucho sentido discutir con asociaciones animalistas porque no están dispuestas a admitir este tipo de actividad. Están en su pleno derecho a defender su postura, pero este es un documento cuyo objetivo es llegar a la sociedad en general para mantenerla informada igual que las asociaciones proderecho de los animales hacen sus campañas y su propaganda. No nos hemos rendido a sentarnos en una mesa para hablar de este tema, pero estoy sincera y lamentablemente convencido de que esto es prácticamente inútil”.



UN GRAN BENEFICIO, UN SACRIFICIO “INSIGNIFICANTE”
Aunque este acuerdo es un importante paso en la transparencia respecto a la experimentación animal, desde 2010 la Unión Europea obliga a sus estados miembros a hacer públicas las estadísticas sobre utilización de animales en investigación y otros fines científicos, incluyendo la docencia.

El uso de animales se da cuando no hay una opción alternativa para avanzar en la investigación
Según el último de estos informes, con datos de 2014, en España se utilizaron 821.570 animales en los laboratorios, de los cuáles casi dos tercios eran roedores (539.290). Estas cifras son relativas, además, a las veces en que se han usado animales para un experimento dado; algunos de ellos se someten a varios procedimientos, por lo que la cifra en términos absolutos es ligeramente inferior, de en torno a 800.000.  

“En el año 2103 se usaron unos 920,000 animales en investigación y más del 80% fueron roedores”, ha explicado Lerma. “En un año la cifra se redujo casi en un 20%, lo que indica nuestro compromiso por reducir su utilización”.

El uso de animales se da cuando no hay una opción alternativa para avanzar en la investigación de un fármaco o algún otro experimento, por ello, el científico recurre a ellos “cuando no hay más remedio”, y siempre usando el mínimo de animales posible.

“Cuando uno plantea un proyecto y quiere llegar a una conclusión tiene que calcular qué número de animales debe usar para que el resultado sea significativo”, explica Lerma. “Usar más sería indecente, pero usar menos peor, porque no encontrarías un resultado significativo y el sacrificio no habría servido para nada”.

Lerma ha aclarado, en cualquier caso, que por mucho que se reduzcan las cifras la investigación animal es hoy en día necesaria, y la sociedad debe valorar estas cifras en relación al resto de explotaciones animales. “Cuando uno mira los mismos datos del Ministerio y ve que ese año se sacrificaron 41 millones de cerdos ponemos la cifra en perspectiva”, ha proseguido Lerma. “El número de animales usados para experimentos que conllevan un gran beneficio social es insignificante. Hay un dato muy llamativo, los gatos domésticos solo en Reino Unido matan en torno a 5 millones de animales a la semana, que es más de lo que todo el país consume en un año en investigación científica”.