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ESTUDIO DE LA SEEDO
La obesidad sigue siendo infravalorada: solo un 17,8% de los que la sufre lo reconoce en público

Una de cada dos personas obesas picotea a diario. (Istock)

Consumen más carnes rojas, productos azucarados, vino o cerveza, duermen menos y pueden llegar a estar cinco horas después del trabajo sentados. Sin embargo, la mayoría se ve solo con 'algún kilo de más'
16/05/2017 14:25 h. imprimir


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Obesidad Seedo

El exceso de peso deteriora la percepción del estado de salud de una persona. Sin embargo, pocas de las que lo sufren lo reconoce. En concreto, sólo lo hace un 17,8 por ciento de los obesos. Es más, en este grupo poblacional el 70,4 por ciento cree que tiene sobrepeso y 11,9 se considera que está en la media.

Así se desprende del Estudio sobre la obesidad realizado por la Sociedad Española para el Estudio sobre la Obesidad (Seedo) a través de más de mil encuestas y que ha presentado hoy con motivo del Día Europeo de esta enfermedad que se celebra el próximo 20 de mayo.

ÍNDICE DE MASA CORPORAL
Más de la mitad de la población entrevistada tiene un Índice de Masa Corporal (IMC) normal (entre el 18,5 y el 24,9). El siguiente grupo más numeroso es el de aquellos que tienen sobrepeso (21,1 por ciento), cuyos IMC están entre el 25 y el 29,9. Tan solo un 6,3 por ciento es definido con peso insuficiente (IMC menor a 18,5), mientras que hay un 13,5 por ciento con obesidad (IMC  superior a 30). Por lo general, todos los perfiles entrevistados (salvo los de bajo peso) se ven más delgados de lo que marca su índice.

La prevalencia es más elevada entre mayores y poco favorecidos
La prevalencia del sobrepeso o la obesidad se incrementa entre la población mayor y entre los estratos sociales más desfavorecidos.

Se trata por tanto de una enfermedad infravalorada por aquéllos que lo padecen y a la que, sin embargo, no debería restarse importancia ya que Europa presenta una prevalencia del 60 por ciento en población adulta, según apuntan desde la Seedo.   

Por sexos, hay más mujeres que hombres que perciben su peso por debajo de la media, pese a que esta diferencia entre sexos no sea estadísticamente significativa.

"Los datos demuestran que la percepeción que se tiene sobre la obesidad es tan baja que resulta difícil impulsar medidas para atajar este problema", señala Francisco Tinahones, presidente de la Seedo. 

Muchas personas lo achacan a la genética y que dos de cada cinco entrevistados tienen familiares con sobrepeso u obesidad, sobre todo parientes de primer grado (padre, madre o hermano/as). No obstante, este dato hay que mirarlo con cautela, apuntan los expertos, porque existen evidencias de que muchas veces es más fruto de unos malos hábitos alimenticios que van pasando de generación en generación que de la genética.



Estudio sobre la obesidad, de la Seedo. 


alimentación descontrolada
La alimentación continúa siendo el caballo de batalla de su alta prevalencia. Y es que más de un tercio de la población declara que no suele seguir una dieta saludable: un 6 por ciento no la sigue nunca o casi nunca y un 30 por ciento a veces. Los principales motivos aluden al desconocimiento de qué es una dieta saludable, al precio y a la falta de tiempo para comprar o cocinar.

Más del 50% de obesos supera las dos horas diarias sentados después del trabajo
Según refleja el estudio, los obesos son los que más consumen a diario carne roja, grasa o procesada y los que beben más vino o cerveza. Además, en ellos se da también un mayor consumo de refrescos dulces como bebida principal en el día a día.

La tendencia al picoteo también está presente. Mientras que en la población normopeso picotea de forma habitual una de cada cuatro, en las personas afectadas lo hace una de cada dos.

La Seedo recuerda que éste es un hábito asociado a una alimentación descontrolada con una ingesta elevada de productos densamente energéticos y azucarados.

La alimentación vuelve a ligarse al sedentarismo. La población normopeso es la que menos tiempo pasa sentada fuera de sus horas de trabajo o estudio, mientras que las obesas son más sedentarias. "Del estudio se desprende que más del 50 por ciento supera las dos horas diarias en reposo fuera del horario laboral y una de cada cuatro llega hasta las cinco", destaca Susana Monereo, secretaria de la Seedo.

El sedentarismo se vincula también a la baja frecuencia de ejercicio físico. Y, por último, este grupo poblacional también descansa peor por estar menos acostumbrados a seguir una rutina de sueño, lo que desconfigura su balance energético. "Se ha demostrado que las personas que duermen poco tienen más hambre y se sacian menos", apostilla Monereo. 


Estudio sobre la obesidad, de la Seedo. 


'encuentra tu solución'
Bajo el lema Encuentra tu solución, desde la Seedo se busca incidir en el hecho de que siempre hay una solución para el exceso de peso y que lo importante es encontrarla y aplicarla ya que si cada persona con obesidad se implicara en cambiar un mal hábito, su peso mejoraría.
"Hace falta un Pacto Nacional para luchar contra la obesidad", indica Monereo

En esta línea y a través de su fundación, la Seedo ha puesto en marcha un proyecto para contribuir a la lucha contra la obesidad a través del evento “Prevención de la Obesidad. Aligera tu Vida”.

Este  evento de largo recorrido, que se extenderá hasta el año 2018, cuenta además con la cobertura institucional del Gobierno de España quien lo ha reconocido oficialmente como “acontecimiento de excepcional interés público”.

Un proyecto en el que no sólo ha creído la Fundación Seedo,  como artífices del mismo, sino al que también se han sumado gobiernos autonómicos, instituciones nacionales, autonómicas y provinciales, centros de investigación biomédica, sociedades científicas, sociedades profesionales especializadas, médicos de familia,  pasando por empresas de alimentación y bebidas y fundaciones profesionales, asociaciones de pacientes y asociaciones de informadores para la salud.

"La Administración está haciendo cosas, pero se moja poco en este tema. La estrategia NAOS está en un sube y baja y creemos que haría falta un Pacto Nacional de Lucha contra la Obesidad donde se implique a toda la sociedad si se quiere reducir la prevalencia", concluye Monereo.