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IMPULSADA POR EL INSTITUTO DE SALUD CARLOS III
Los cuidadores del sueño, comprometidos con el descanso de los pacientes hospitalizados

Pilar Rodríguez, paciente; Juan Madrid, de la Universidad de Murcia, y Teresa Moreno, del Investén-Isciii.

Propiciar el reposo de 12 a 6.20 de la mañana, evitar el ruido ambiental o utilizar una luz más tenue son algunas de las tareas que persigue la campaña 'SueñON'
23/08/2016 12:44 h. imprimir


Marta Escavias de Carvajal Twitter email


Cuidadores del sueño SueñON Isciii

Conseguir que los pacientes hospitalizados puedan disfrutar de un sueño reparador y así lograr una pronta recuperación es el objetivo que aúna a más de 1200 profesionales de la salud bajo el nombre de SueñON, una campaña impulsada por la Unidad de Investigación en Cuidados de Salud del Instituto Carlos III de Madrid (Investén-Isciii). Canarias y la Comunidad de Madrid son las que las mayor número de voluntarios registran.

SueñON se enmarca dentro de los planes de humanización que se están incorporando en los hospitales españoles. "Los profesionales de la salud, y no las instituciones, se agrupan para ser cuidadores del sueño de sus pacientes y, claramente, contribuyen a la humanización de los cuidados y al objetivo del profesional de poner al paciente en el centro de su cuidado", matiza Teresa Moreno, responsable del proyecto del Isciii e investigadora del centro.

dormir menos de 5 horas cuadruplica la mortalidad
Los resultados de un trabajo llevado a cabo por el Instituto sugieren que los pacientes hospitalizados que duermen menos de cinco horas por la noche tienen un riesgo hasta cuatro veces mayor de mortalidad en comparación con los que descansan más de 300 minutos. Así, un 82 por ciento de los hospitalizados asegura que su sueño ha sido perturbado en alguna ocasión. De éstos, un 33 por ciento indica tener muchos problemas de sueño. Es más, un 65 por ciento del total durmió al menos tres horas al día pero con muchas interrupciones.

Respecto al sexo, los hombres sufren más despertares que las mujeres y por edades, los jóvenes son el colectivo que más interrupciones sufren.

Precisamente, la constatación de que el sueño es un elemento básico para la recuperación y mejora de la calidad de vida de estos pacientes es lo que ha propulsado SueñON. "Surge de la necesidad de abordar el problema de la interrupción del sueño en hospitalizados y su consecuente falta de descanso", explica  Moreno. Así, continúa, se aborda una situación con la que se puede encontrar cualquier persona que tenga que pasar alguna noche en un hospital de nuestro Sistema Nacional de Salud". 
El 82% de pacientes asegura que han interrumpido su sueño alguna vez

En general, todos los estudios ahondan en la necesidad de conseguir una buena sincronización entre luz y oscuridad, y día y noche; es decir, que se consiga que el día sea luminoso y la noche oscura y tranquila. Las rutinas y el trabajo de los turnos de noche a veces no facilitan que los pacientes duerman sin interrupciones, pero "creemos que todavía hay margen de mejora con pequeños gestos que son de fácil implantación y muy útiles". En definitiva, apostilla, "un cúmulo de pequeños gestos que entre todos pueden producir un gran cambio".

Por ejemplo, intentando entrar en las habitaciones por la noche con una linterna, reduciendo el ruido ambiental, que las luces de los pasillos permanezcan apagadas entre las 12 de la noche hasta las 6.20 horas o que sean lo más tenues posibles. "Para respetar el horario sería bueno que siempre que se pueda se programen los cuidados del enfermo fuera de esa franja", sugiere Moreno.

TRABAJO MULTIDISCIPLINAR
Enfermeros y demás profesionales deben comprometerse a tener en cuenta las preferencias de descanso de sus pacientes y a leer y mantenerse al día sobre los beneficios del reposo en sujetos hospitalizados. La colaboración también se extiende a los afectados, de tal modo que aquéllos que compartan habitación y sus familiares deben ser conscientes de que hay que respetar el sueño ajeno.

De esta forma se fomenta el trabajo multidisciplinar entre los profesionales convirtiendo estas medidas en hábitos de cuidado de los pacientes. Además, se consigue un impacto positivo en la calidad de vida de los hospitalizados, minimizando los efectos secundarios de la falta de descanso y colaborando para que se produzcan cambios duraderos. 

Explicación del trabajo de los sanitarios voluntarios de 'SueñON'


MÁS investigación científica sobre calidad del sueño
La literatura científica sobre la calidad del sueño y su repercusión en la salud de los enfermos es amplia. Sin ir más lejos, un estudio desarrollado en Brasil y publicado en la Revista de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Sao Paulo en 2013, analiza cuáles son los factores que alteran la calidad del sueño de los pacientes y destaca despertarse más temprano y acostarse antes de lo habitual así como las interrupciones nocturnas.

Entre las causas más habituales de interrupción nocturna se encuentran la luz excesiva, curas, rutinas y cuidados de enfermería, compañeros de habitación, ruido en la unidad de hospitalización, problemas orgánicos (dolor y fatiga), miedo y preocupación, cama incómoda o temperatura.

Somnolencia diurna y rendimiento cognitivo reducido, problemas principales de la falta de descanso 
Las consecuencias de la falta de descanso derivaban en somnolencia diurna excesiva, rendimiento cognitivo reducido, disminución de la función inmune, cicatrización de heridas alteradas y el delirio.

Curiosamente, las unidades de hospitalización especializada presentan una situación diferente. En un estudio, publicado en Journal of Clinical and Diagnostic Research en 2012, donde se evalúa la calidad de sueño en la UCI, ésta es calificada como bastante mala en un 59 por ciento de los ingresados. Las cinco razones más frecuentes citadas fueron el ruido, el dolor, la luz, hablar en voz alta y los catéteres intravenosos.

Las investigaciones confirman la necesidad de incorporar evaluaciones de calidad del sueño de forma habitual, así como de formar a los profesionales en la importancia de respetar el sueño y la repercusión que esta falta de descanso provoca en la salud de los pacientes.