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DEBATE EN EL V FORO DE LA RSS
Las Escuelas de Pacientes son necesarias para la sostenibilidad del SNS, pero requieren presupuesto y voluntad política

De izq. a dch.: Sara Mazo, Daniel Arriscado, Carlos Ruiz, Emma Huarte y Javier Cordón. (Cristina Cebrían / Sanitaria 2000)

Contar con un paciente activo es esencial para manejar el nuevo escenario de la cronicidad, y las escuelas una de las herramientas básicas para lograr su transformación
16/02/2017 12:37 h. imprimir


Miguel Ayuso Twitter email


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De un tiempo a esta parte las escuelas de pacientes se han extendido por toda la geografía española, como una herramienta básica para promover un buen uso del sistema sanitario y, por ende, garantizar su sostenibilidad.

Como ha explicado en el V Foro de la RSS Daniel Arriscado, coordinador de Participación Educativa de la Consejería de Educación, Formación y Empleo de La Rioja, todos los pacientes quieren conocer su enfermedad y, si el sistema no les brinda una información útil, veraz y científica, acuden a internet o al boca a boca: fuentes de conocimiento que entrañan numerosos peligros.

Aún hoy en día, el sistema sanitario se centra en curar la enfermedad, no en cuidar de los enfermos, un enfoque que, como explica Emma Huarte, jefa de la sección de Nefrología del Hospital de San Pedro y promotora de la Escuela de Pacientes para enfermos renales crónicos, urge cambiar.

“El paciente debe asumir parte de la responsabilidad en el cuidado de la enfermedad”, asegura Huarte
El aumento de la esperanza de vida ha hecho que crezca la prevalencia de enfermedades crónicas, un tipo de patologías que requieren de la participación activa del paciente. “Debe asumir parte de la responsabilidad en el cuidado de la enfermedad”, asegura Huarte. “Este autocuidado en el que participan el paciente y sus familiares implica que debe adquirir una serie de conocimientos, herramientas y habilidades que les permitan manejar la enfermedad”. Y es aquí donde el papel de las escuelas de pacientes resulta fundamental.

“La escuela activa al paciente y lo empodera, y hace que el paciente se sienta mejor porque se siente dueño de su propia enfermedad”, asegura la nefróloga. “Mejora la relación con los profesionales y otros pacientes con los que pueden tener una relación mucho más estrecha y desde luego mejora el control de su enfermedad”.

Daniel Arriscado cree que las escuelas de pacientes mejoran el SNS. (Redacción Médica)


UNA HERRAMIENTA INDISPENSABLE PARA LA SOSTENIBILIDAD
Como ha explicado Carlos Ruíz, neumólogo y promotor de la Escuela de Pacientes de EPOC del Hospital de San Pedro, “las experiencias internacionales avalan que las escuelas de pacientes disminuyen los errores médicos, aumentan la adhesión al tratamiento y a los consejos, mejoran la autoestima y disminuyen las depresiones, las bajas laborales y las visitas a urgencias. Es algo real y palpable demostrado”.

“Las escuelas de pacientes necesitan lugar, estructura, forma, organización interna, mucho tiempo y muchos recursos”, asegura Ruíz
No en vano, la creación de las escuelas de pacientes es un mandato explícito de la Estrategia Nacional de Atención a la Cronicidad, que asegura que la promoción de un paciente activo es clave no solo en la prevención de la enfermedad y en el mantenimiento de salud, sino en la detección precoz y el tratamiento temprano de la enfermedad, así como en el seguimiento de la misma, retrasando o evitando la progresión a la dependencia y discapacidad.

Todo esto, claro está, no quiere decir que las escuelas de pacientes funcionen cual varita mágica. Como todo gran proyecto, requieren de dedicación, voluntad política y, claro está, presupuesto. Algo de lo que la Administración no anda sobrada.

“Las escuelas de pacientes necesitan lugar, estructura, forma, organización interna, mucho tiempo y muchos recursos”, asegura Ruíz. “Si la escuela es solo una página web, muere. En España hay pocas, unas doce, y algunas se han extinguido. Si no tienes secretaria, psicólogo, sanitario que se compromete a ir dos horas... Nos parece que todo tiene que ser gratuito y altruista, y está bien que haya voluntarios, pero hay que hacerlo bien. Me da cierta sensación de que la administración se piensa que esto surge espontáneamente”.

El caso de La Rioja, donde la Consejería de Salud se ha propuesto ampliar la asistencia sanitaria a otros ámbitos no puramente asistenciales, dentro de una política clara de responsabilidad social sociosanitaria, no es generalizable a todas las comunidades autónomas.

Javier Cordón cree que los pacientes no solo deben pensar en sus derechos, sino también en sus deberes. (C. C. / Sanitaria 2000)


DERECHOS Y DEBERES DEL PACIENTE
En opinión de Javier Cordón, presidente de la Asociación para la Lucha de las Enfermedades del Riñón (Alcer) de La Rioja, las escuelas de pacientes son un instrumento decisivo, pero requieren de la implicación de los pacientes, que no siempre son conscientes de la responsabilidad frente a su enfermedad.

Como explica Ruíz, “hemos hecho una medicina superproteccionista y el paciente se ha acostumbrado a que lo hagan todo”
“Se nos llena la boca con los derechos, pero ¿y el deber?”, se pregunta Cordón. “De tomarte la medicación a tiempo, hacer ejercicio, acudir al médico cuando tengo consulta (o al menos avisar), un montón de cosas que algunos podremos llevar mejor o peor, pero debemos tener presentes”.

En este sentido, Sara Mazo, enfermera de la Escuela de Pacientes de Rehabilitación Cardíaca de la Fundación Hospital Calahorra, cree que hay muchos pacientes que siguen pensando que no pueden hacer gran cosa por su salud: “Se nota mucho quién se cree lo que se le está contando. Son los más implicados. Su cambio de actitud es decisivo. Si ellos no tienen actitud positiva al final se queda todo a medias, no les llega”. 

Como explica Ruíz, “hemos hecho una medicina superproteccionista y el paciente se ha acostumbrado a que lo hagan todo”. Pero los tiempos están cambiando, y con ellos la enfermedad y la medicina. Contar con un paciente activo es esencial para manejar el nuevo escenario de la cronicidad, y las escuelas una de las herramientas básicas para lograr su transformación.