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UN PROYECTO DE UNA UNIVERSITARIA MURCIANA
Arquitectura humanizada para mejorar el bienestar de los pacientes con cáncer

Foto de la alumna mostrando la maqueta del proyecto al equipo de dirección del hospital Santa Lucía. (UPCT)

La alumna de la Universidad Politécnica de Cartagena María Pérez ha proyectado un centro oncológico que naturaliza los espacios en el tratamiento de los enfermos de cáncer. El diseño ha despertado el interés del Hospital de Santa Lucía
08/09/2016 10:45 h. imprimir


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Arquitectura Universidad

“La arquitectura no puede curar, pero puede contribuir al bienestar de los pacientes e indirectamente ayudar a su mejoría”, explica la alumna de la Universidad Politécnica de Cartagena María Pérez, condensando la esencia del proyecto con el que ha concluido el grado en Arquitectura de la UPCT: un centro oncológico “que naturalice los espacios en el tratamiento de los enfermos de cáncer”.

“Todos los espacios tendrían protección solar dada la fotosensibilidad de estos pacientes”
El diseño, adaptado a las especiales necesidades de estos pacientes y a sus tratamientos, se ha proyectado como un anexo al hospital de Santa Lucía, en Cartagena, y está dimensionado para el promedio de una veintena de ingresos semanales que se realizan en su actual planta de oncología. Contaría con habitaciones individuales para los enfermos y espacios de descanso para sus familiares, cafetería propia y zonas de expansión para realizar actividades deportivas adaptadas, como el yoga o la musicoterapia. 

El centro estaría enlazado con el resto del hospital a través de uno de sus patios y, frente a lo aséptico de las plantas hospitalarias, estaría “en contacto con la naturaleza, con la inclusión de vegetación en zonas exteriores y de iluminación y ventilación natural en todas las estancias”, señala la estudiante. “Todos los espacios tendrían protección solar dada la situación fotosensible de estos pacientes”, puntualiza la joven arquitecta.

SE NECESITAN ESPACIOS PERSONALIZADOS
La alumna realizó el diseño en colaboración con la oncóloga del hospital María José Martínez Ortiz y mostró la maqueta y diseños finales a los responsables del Santa Lucía. “Se interesaron por el proyecto porque en un hospital general se echan en falta espacios más personalizados”, recuerda.

Inspirado en los Maggie’s Centres británicos, donde se proporciona ayuda a los afectados por el cáncer, el proyecto de la estudiante de la UPCT “es una idea para futuras construcciones o reformas de hospitales”, añade. “En España el cáncer adulto se ha dejado de lado en las intervenciones en los recintos oncológicos, hasta ahora enfocadas únicamente en los pacientes infantiles, cuando la enfermedad afecta sin distinción a jóvenes y mayores”, destaca.

Precisamente, María Pérez, su compañero de promoción David Hernández y los profesores de la UPCT José María López y Edith Aroca ganaron en julio el premio del Colegio de Arquitectos y la Fundación Aladina por su diseño para adecuar la zona de oncología pediátrica del hospital Virgen de la Arrixaca.

Sala principal de la futura UCI Aladina del Niño Jesús con luz natural y brazos robóticos para atender cada cama. (Fundación Aladina)


LA IMPORTANCIA DE LA LUZ NATURAL
Podría parecer un tema menor, pero numerosos estudios científicos han constatado que la arquitectura y decoración hospitalaria influyen notablemente en la salud de las pacientes y pueden ayudar, entre otras cosas, a reducir la presión sanguínea y el ritmo cardíaco.

Aquellos pacientes con vistas a un paisaje necesitan menos analgésicos y menos días para ser dados de alta
Como explica Carolina Ramírez en la publicación del Ilustre Colegio de Enfermería de Madrid,  La luz natural, una ventana con vistas a jardines o incluso un cuadro con un paisaje en la habitación contribuyen de manera favorable a la recuperación posquirúrgica y reducen el nivel de ansiedad pre-cirugía.

En este sentido, el psicólogo ambiental Roger S. Ulrich afirmaba en su artículo Effects of Healthcare Environmental Design on Medical Outcomes que aquellos pacientes que tenían vistas a un paisaje necesitaron menos analgésicos y menos días para ser dados de alta.

Aunque los nuevos edificios de los hospitales se construyen ya siguiendo estas máximas –todas las habitaciones reciben luz natural y presentan vistas a los jardines exteriores–, muchos de los hospitales más veteranos no cumplen estos requisitos.

Son numerosas las iniciativas recientes encaminadas a reformar salas de hospitales diseñadas sin tener en cuenta ninguno de estos parámetros, que hoy consideramos fundamentales para el bienestar del paciente. Es el caso del convenio que La Comunidad de Madrid y la Fundación Aladina firmaron a principios de este año para reformar la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Niño Jesús, que actualmente no cuenta con luz natural, o las recientes mejoras que se han realizado en La Paz para dotar de mayor amplitud a las habitaciones.