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LA ASOCIACIÓN TORRAFAL COMPARTE SU EXPERIENCIA
"El cuidador debe darse cuenta de que existe, de que está ahí y también tiene que cuidarse"

El alzhéimer supone una gran carga para las familias. (iStock)

El Consejo de Pacientes del Hospital Universitario de Torrejón ha tenido al cuidador como protagonista, una figura que hay que seguir reivindicando, tal como ha explicado Sonia Martínez, psicóloga de Torrafal
13/03/2017 10:04 h. imprimir


Miguel Ayuso Twitter email


Hospital Universitario de Torrejón Madrid Alzheimer Cuidador

La Asociación Familiares de Enfermos de Alzheimer de Torrejón de Ardoz (Torrafal) ha sido la protagonista de una nueva reunión del Consejo de Pacientes del Hospital de la localidad madrileña.

“Cuando sales del hospital tienes el diagnóstico y poco más, porque no pueden decirte nada salvo que tiene alzhéimer”, asegura Guerrero
Este encuentro indispensable entre enfermos, familiares, profesionales sanitarios y administración, se está consolidando como una de las iniciativas más interesantes de la sanidad madrileña –de hecho, cada vez más centros están implantando iniciativas parecidas–. Y, en su última edición, ha tenido al cuidador como protagonista.

María Guerrero Gámez, presidenta de Torrafal, ha explicado el enorme impacto que supone que un familiar cercano sea diagnosticado con alzhéimer. “Cuando sales del hospital tienes el diagnóstico y poco más, porque no pueden decirte nada salvo que tiene alzhéimer”, asegura Guerrero. Por suerte, el neurólogo que atendió a su madre también tenía un familiar con la enfermedad y derivó a Guerrero a la asociación que ahora preside. “No es que se me abrieran las puertas del cielo, pero te alivia, te ayuda a entender la enfermedad, te dan herramientas”, asegura.

Hoy por hoy Torrafal cuenta con 400 socios y atiende a casi 100 familias de Torrejón y alrededores, y tiene claro su doble vertiente: asiste a los enfermos, pero también a sus familias.

Los miembros de Torrafal durante la celebración del Consejo, con Sonia Martínez a la izquierda y su presidenta, María Guerrero Gámez a su lado.


UNA INTERVENCIÓN A TODOS LOS NIVELES
Sonia Martínez es una de las psicólogas que trabajan en Torrafal y sabe por experiencia que la enfermedad de Alzheimer produce un desequilibrio en el sistema familiar, tanto en su funcionamiento como en lo emocional.

“Lo primero que hacemos es una valoración del enfermo, de su estado cognitivo, funcional y emocional”, explica Martínez. “Luego quedamos con la familia, les explicamos la evaluación y les pedimos que nos cuenten cómo están organizados, qué necesitan y qué podemos hacer para ayudarles”.

“Todo lo que es la burocracia agobia mucho, genera mucha ansiedad y mucha carga”, asegura Martínez
La asociación realiza distintos talleres de estimulación cognitiva para los pacientes, pero al mismo tiempo que se realizan estos, se entra en contacto con las familias. “Hablamos con ellos y tenemos una evaluación constante”, explica Martínez. “Lo que conseguimos, además de una inmersión en estimulación, es que el familiar tenga tiempo y se descargue físicamente del cuidado del enfermo. Así el cuidador se da cuenta de que existe, de que está ahí y tiene que cuidarse”.

La psicóloga de Torrafal tiene claro que si los familiares no se cuidan a ellos mismos, tampoco están preparados para cuidar a otros. Por ello les ofrecen terapias individuales y programas de mediación. “Tenemos un grupo de ayuda mutua, donde vienen y cuentan su problemática”, explica Martínez. “Se apoyan entre ellos y van contando lo que van haciendo”.

La asociación está trabajando para ofrecer cursos de pilates y talleres de teatro. En definitiva, todo tipo de actividades destinadas a aliviar la carga de los familiares. Pero también, que les ayuden a desempeñar su labor como cuidadores. “También les asesoramos en la búsqueda de recursos”, explica Martínez. “Todo lo que es la burocracia agobia mucho, genera mucha ansiedad y mucha carga”.

El gerente del Hospital de Torrejón, Ignacio Martínez Jover (en el centro), junto a Margarita Salinero, coordinadora del Plan de Humanización de Madrid (izquierda) y Jorge Jiménez de Cisneros, director general de Asistencia a las Personas con Discapacidad de Madrid (derecha).


LA IMPORTANCIA DEL TRABAJO EN RED
Torrafal ha agradecido públicamente la implicación del ayuntamiento y el hospital de Torrejón en la atención a los pacientes de alzhéimer y sus familiares pues sin ellos, aseguran, su trabajo sería muchísimo más complejo.

“Una de la ventajas que tenemos en Torrejón es el trabajo en red, con el servicio de neurología del hospital, los servicios sociales del ayuntamiento y, en general, con las diferentes entidades que están implicadas en la enfermedad”, explica Martínez.

El gerente del hospital, Ignacio Martínez Jover, ha recordado que desde hace dos años el centro cuenta con un neurólogo de guardia las 24 horas del día. Un servicio decisivo no solo para tratar a los pacientes con ictus, la razón principal por la que se estableció la guardia, sino también para abordar todas las emergencias que pueden surgir en los pacientes de alzhéimer, como son las agitaciones o los trastornos conductuales.